¿Cuáles son los obstáculos de la paz y cómo superarlos en mi familia?

¿Cuáles son los obstáculos de la paz y cómo superarlos en mi familia?

Hay cosas que nos roban la paz en casa o la obstaculizan de diversas formas. Examinemos las más frecuentes.

El enojo. Es inevitable que nos enojemos. El enojo es una reacción emocional que es legítima y positiva si nos permite liberar la frustración sin afectar a otros. Sin embargo, cuando deriva en ira, resentimiento y deseo de desquite, se vuelve destructivo tanto para quien lo experimenta como para los demás a su alrededor.

Sentir coraje ante una injusticia o una agresión es justificable pero hay que reconocer que muchas veces nos enfadamos por cosas que no valen la pena y caemos en la trampa del orgullo y las peleas sin fin.

El antídoto: el buen humor.

El pesimismo. Hay hogares en los que solo se escuchan quejas y críticas; se vive pensando que nada va salir bien, a la expectativa de que nada mejorará y que los problemas no tienen remedio ni los sueños esperanza. Allí habitan familias que se roban la paz.

Es preciso revisar nuestra actitud y el lenguaje que utilizamos con frecuencia en casa: ¿son adecuados para levantar el ánimo, motivan a la acción? ¿Se enaltece lo positivo y se espera lo mejor? ¿Cuánto tiempo dedicamos a quejarnos? ¿Cuánto a actuar y a buscar soluciones?

El antídoto: cultivar un pensamiento positivo y rodearse de personas optimistas, por su puesto.

El temor. El miedo nos roba la paz porque puede paralizarnos y que nos impide disfrutar de la vida. El temor a tomar riesgos, a no poder suplir las necesidades de nuestra familia, a fracasar en el matrimonio o en la paternidad. El miedo nos quita la paz porque nos llena de inseguridad y nos hace infelices. No deberíamos darle cabida en nuestros hogares.

El antídoto: la determinación valiente y el apoyo de un especialista si es necesario.

El odio y el rencor. Los sentimientos como el odio y el rencor son quizás los más dañinos que puede haber entre los miembros de la familia, y sin duda son los enemigos más peligrosos de la paz individual y la de todo el grupo porque los llena de amargura y, en muchos casos, genera violencia de todo tipo.

En ningún hogar debemos dejar prosperar esta clase de obstáculo de la tranquilidad y la felicidad familiar. Si tenemos problemas para lidiar con este tipo de obstáculo, podemos acudir a la ayuda profesional.

El antídoto: la terapia del perdón.

La ansiedad. Este obstáculo se hace presente cuando en nuestras casas somos presa de las preocupaciones, los afanes cotidianos, la inquietud ante los cambios, los retos económicos o las presiones de las relaciones interpersonales.

Este obstáculo nos quita paz porque no impide disfrutar del presente. Tal vez, sea el culpable de que no tengamos alegría y que no gocemos de la compañía de nuestros seres queridos como quisiéramos.

El antídoto: la planeación para anticiparse a los problemas y aprender a ver en cada dificultad una oportunidad en vez de una amenaza.

La rutina. Lo último que queremos es volver a casa sabiendo de antemano que nos vamos a encontrar con un ambiente monótono y aburrido, que llegamos a cumplir con los mismos rituales, que el plan familiar es idéntico semana tras semana o quizás lo común sea que no tenemos ningún plan.

Este es un obstáculo para nuestra paz porque nos produce hastío, desánimo, ansiedad. Y probablemente, se afectará nuestro humor y estado anímico.

El antídoto: abrirse a la variedad, salirse del plan de vez en cuando.

About author

A tí también te puede gustar

Temáticas 0 Comments

¿Hay algo que pueda hacer para impedir que mi hijo sea infeliz?

Por su puesto no se trata de una fórmula mágica, pero sí tenemos mucho que hacer como padres para evitar que nuestros chicos se vuelvan seres amargados e infelices. Ningún…

Afectividad 0 Comments

¿Qué hacer para que tu hijo sea más afectuoso?

Si pensamos en intentar cambiar a un adulto que es frío para que sea más afectuoso, podemos inferir que será una tarea complicada. Sin embargo, no es lo mismo con…

Familia constructora de paz 0 Comments

¿Cómo educar a nuestros hijos para la paz con nuestro ejemplo?

La experiencia nos demuestra una y otra vez que nuestros hijos aprenden mucho más de nuestros actos que de nuestras palabras. De manera que nuestro ejemplo es la estrategia principal…

0 Comentarios

No hay comentarios aún

Puedes ser el primero en dejar un comentario. Añadir un comentario a esta entrada

Deja tu respuesta