6 errores de los padres por los cuales se dañan las relaciones con sus hijos

6 errores de los padres por los cuales se dañan las relaciones con sus hijos

Normalmente los padres tienden a brindar amor a sus hijos de forma natural, a menos que exista una seria dificultad de bloqueo emocional. Lo común es que las personas procuren dar lo mejor para sus hijos. Pero a pesar de buscar lo mejor para ellos, los padres comenten algunos tropiezos, que pueden ser herencia de cómo nos educaron a nosotros nuestros padres. Por ese motivo, te compartimos algunos de esos errores comunes para que evites cometerlos o que los elimines si es que los has utilizado con tu hijo.

  1. Maltrato físico. Muchas personas fueron educadas con maltrato frente a los errores que cometían y replican ese comportamiento con sus hijos. Sin embargo, ese maltrato solo logra apartar a los hijos de sus padres y a destruir la confianza entre ambas partes. Es el camino equivocado y es el motivo de muchas desdichas y pérdida de sensibilidad de esos niños en su vida adulta.
  1. Maltrato emocional. Consiste en utilizar malas palabras, hacer sentir mal a la otra persona o ignorarla. Cuando los niños experimentan ese tipo de agresión, pierden por completo su autoestima. Ese maltrato es incluso más dañino que el maltrato físico y además de destruir la relación puede dañar a la persona.
  1. Ridiculizar. Pensar que un regaño en público puede hacer que el niño aprenda mejor una lección, es un pensamiento totalmente equivocado. Lo único que se logra es destruir la confianza que tu hijo ha depositado en ti y lo hará perder su autoestima.
  1. Criticar. Puede ser la música, la forma de vestir, los amigos que tiene, entre muchas otras cosas. Los padres pueden creer que criticando algo que no les gusta en sus hijos puede hacerlos cambiar de opinión, pero eso está muy lejos de la realidad, por el contrario, se destruye la confianza que existe. Los padres deben aprender a respetar la opinión de sus hijos y enfocarse más en resaltar los esfuerzos, logros y cualidades de ellos.
  1. Dejar de brindar afecto. Aunque parece algo obvio, muchos padres caen en este error, especialmente durante la adolescencia de sus hijos, ya que son los mismos muchachos quienes se avergüenzan del cariño de sus padres y les piden que no los abracen o los besen en público. Esto no significa que ellos no tengan necesidad de afecto, todos la tenemos, es solo que debemos manifestar nuestro amor de una forma diferente.
  1. Descargar en los hijos emociones negativas. Un mal día en el trabajo puede dejarnos agotados, enfadados y sin ganas de querer ver a nadie. Sin embargo, la familia espera en casa. Muchas personas descargan todos esos temores, resentimientos y rencores, en quienes no tienen la culpa. Aunque seamos conscientes de que no está bien, muchas veces lo hacemos debido a que repetimos comportamientos de nuestros padres. Pero no es necesariamente una condena que debemos seguir cargando, es posible detener esas acciones y la mejor forma es mediante el diálogo en familia.

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